Tipos de linfoma | Blog Vooy Farma

Tipos de linfoma

Por ABC

Hay muchos tipos de linfoma. Es muy difícil predecir dónde aparecerán. Lo que sí es que tienen diferentes síntomas, características y tratamientos. Aquí te hablaremos de todo esto, para que tengas una idea más clara de esta enfermedad y sus variantes.

¿Cuáles son los primeros síntomas de un linfoma?

Los síntomas del linfoma nunca son exactamente los mismos. Sin embargo, hay algunos síntomas comunes a los que se les puede prestar atención. El más evidente es el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, en especial en el cuello, las axilas o la ingle. Estas inflamaciones pueden presentar dolor o ser sensibles al tacto.

Otro síntoma común es la fatiga inexplicable. Con esto nos referimos a una sensación de debilidad en todo el cuerpo, que se adjunta con falta de energía. Al mismo tiempo, pueden presentarse sudores nocturnos muy fuertes, que no parecen tener otra razón como estrés u otra enfermedad. Estos sudores pueden interrumpir el sueño y empapar la ropa. A esto también se le puede juntar una fiebre inexplicable y recurrente, cuando no haya ninguna infección conocida.

También puede presentarse pérdida de peso sin ningún tipo de razón como una mejor dieta o práctica de ejercicio. Generalmente hay que preocuparse cuando se pierde el 10 por ciento del peso corporal en un período de seis meses.

Estos síntomas también pueden ser clásicos de otras condiciones de la ciudad. Su presencia no garantiza el diagnóstico de un linfoma. En caso de presentarlos, lo fundamental es buscar una atención médica adecuada.

¿Cuántos tipos de linfoma hay?

Existen dos tipos principales de linfoma, que a su vez se clasifican en dos categorías principales. Estas categorías se diferencian por las características específicas de las células afectadas y cómo se ven bajo el microscopio.

El linfoma de Hodgkin es menos común. Este se caracteriza por la presencia de células de Reed-Sternberg en los ganglios linfáticos afectados. Por su lado, el de no Hodgkin es más común y abarca una amplia gama de subtipos.

Este segundo tipo se clasifica en función del tipo de células linfáticas afectadas. Algunos de sus subtipos más comunes incluyen el linfoma difuso de células B grandes, el linfoma de células T periféricas y el linfoma de células del manto.

Cada linfoma tiene características específicas en su diagnóstico y tratamiento. Estos pueden variar en cuanto a su agresividad, sus patrones de crecimiento y la respuesta al tratamiento. Por lo que hablar de la tasa de supervivencia del Linfoma es muy difícil, pero no suele ser grave como en otros tipos de cáncer.

¿Cuál es el linfoma benigno?

Aquí hay que tener cuidado. Hablar de un 'linfoma benigno' es muy difícil. Sin embargo, existen otras afecciones del sistema linfático. Estas pueden presentar síntomas similares a los del linfoma.

Una de estas afecciones es la hiperplasia linfoide reactiva, que es una respuesta del sistema linfático a una infección o inflamación. En ella, los ganglios linfáticos pueden aumentar de tamaño y volverse sensibles, pero no hay presencia de células cancerosas. Otra benigna es el linfoma de células B monoclonal de significado incierto. Esto implica la presencia de un pequeño número de células linfoides anormales en la sangre o los ganglios linfáticos.

Aunque estas células son similares a las encontradas en algunos linfomas, el MBL no cumple con los criterios para ser diagnosticado como linfoma. En muchos casos, no requiere tratamiento.

Es importante destacar que estas afecciones benignas no se consideran linfomas propiamente dichos. Su diagnóstico y manejo adecuados son esenciales para descartar la presencia de un linfoma maligno.

¿Cuándo un linfoma es terminal?

El término 'terminal' se utiliza comúnmente para describir una condición médica en la que no se espera una cura y la esperanza de vida es limitada. En este caso, el término 'terminal' se refiere a un punto en que el cáncer se ha propagado ampliamente y es poco probable que responda al tratamiento curativo.

En las etapas tempranas de la enfermedad, los linfomas pueden ser tratados con éxito. Sin embargo, en algunos casos en los el cáncer se ha propagado más allá del sistema linfático y afecta a otros órganos. La situación puede volverse más grave.

Cuando un linfoma se considera terminal, significa que la enfermedad ha alcanzado una etapa avanzada. Esto quiere decir que ha presentado una resistencia significativa al tratamiento. En este punto es probable que el cáncer se haya diseminado a múltiples órganos y tejidos, lo que dificulta aún más el tratamiento eficaz.

En esta fase, el objetivo principal del tratamiento cambia de la curación a proporcionar cuidados paliativos y mejorar la calidad de vida del paciente. Los cuidados paliativos se centran en aliviar los síntomas y controlar el dolor para hacer que el paciente esté lo más cómodo posible. Esto implica el uso de medicamentos para el dolor, terapia de apoyo emocional y atención integral.

Es importante destacar que la determinación de cuándo un linfoma se vuelve terminal es un proceso complejo y depende de múltiples factores, como el tipo y la agresividad del linfoma, la respuesta al tratamiento y la salud general del paciente.

En algunos casos, incluso en etapas avanzadas, los pacientes pueden experimentar una remisión parcial o una respuesta favorable al tratamiento paliativo, lo que puede prolongar la esperanza de vida y mejorar su calidad de vida. Cada paciente y cada situación son únicos, por lo que es fundamental contar con el apoyo y la orientación de un equipo médico especializado para tomar decisiones informadas sobre el manejo de la enfermedad en una etapa avanzada.

En Vooyfarma, hemos creado una plataforma en la que puedes buscar medicamentos en tu área. Al mismo tiempo, puedes consultar sus precios.

Fuentes:

Mayo Clinic. (2018). linfoma de Hodgkin (enfermedad de Hodgkin). 21/09/18, de Mayo Clinic. Sitio web: www.mayoclinic.org

American Cancer Society. (2018). ¿Qué es el linfoma de Hodgkin? 01/05/18, de American Cancer Society. Sitio web: www.cancer.org

Más artículos