Los 5 hábitos que debes evitar para prevenir enfermedades

Los 5 hábitos que debes evitar para prevenir enfermedades

Por ABC

En la mayoría de las ocasiones nuestra salud se ve afectada por el exceso de compromisos, el trabajo y la rutina, y no nos permiten darnos cuenta que no llevamos a cabo un ritmo y estilo de vida saludable. ¿Qué podemos hacer al respecto?, ¿cuáles son los hábitos que perjudican nuestra salud? Aquí te presentamos algunas de las cosas que debes evitar si lo que quieres es evitar enfermarte.

Dormir poco o no dormir

El dormir menos de 5 horas diarias durante tres días consecutivos o por un largo lapso de tiempo puede traer serias consecuencias a tu organismo. Por ejemplo, diversos estudios han concluido que pasar más de tres días consecutivos durmiendo de 3 a 4 horas mata células del cerebro.

Al no dormir lo suficiente, el sistema nervioso será incapaz de limpiar las proteínas que forman las placas que causan el Alzheimer y la demencia, por tanto, si no dormimos entre 7 y 8 horas diarias, nuestro organismo no podrá protegernos de estas dos enfermedades degenerativas.

La falta de sueño adecuado puede debilitar el sistema inmunológico, aumentando el riesgo de enfermedades como resfriados, gripe e incluso enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardíacas y obesidad.

Además, dormir poco afecta negativamente el funcionamiento del sistema nervioso central, lo que puede conducir a problemas cognitivos, falta de concentración y disminución del rendimiento mental.

Dormir mal también se ha asociado con un mayor riesgo de problemas emocionales como la ansiedad y la depresión. Por lo tanto, es fundamental priorizar el hábito de dormir y asegurarse de obtener la cantidad adecuada de descanso para mantener un buen estado de salud general y prevenir enfermedades.

No tomar el agua suficiente

Más del 60% de nuestro cuerpo está conformado por agua, por lo que es un líquido vital para que funcione y se mantenga saludable.

El agua es esencial para el funcionamiento adecuado de nuestro cuerpo, ya que desempeña múltiples roles vitales. Ayuda a regular la temperatura corporal, lubrica las articulaciones, protege los órganos y tejidos, y facilita la eliminación de desechos y toxinas a través de la orina y el sudor.

Además, el agua es necesaria para el buen funcionamiento de nuestros sistemas cardiovascular, digestivo y renal.

La deshidratación puede tener efectos negativos en nuestro organismo, como la disminución de la energía, la fatiga, la sequedad de la piel, los calambres musculares y los problemas digestivos.

Beber suficiente agua ayuda a mantener un equilibrio hídrico adecuado en el cuerpo, promoviendo así una buena salud y previniendo enfermedades relacionadas con la deshidratación.

Omitir el desayuno

El alimento más importante en el día es el desayuno, y la mayoría de las veces lo omitimos por la falta de tiempo, porque no nos sentimos con hambre o por querer bajar de peso. Sin embargo, cualquiera de los tres puntos anteriores están equivocados y aquí te contamos por qué.

Durante la noche, nuestro cuerpo pasa varias horas sin recibir alimentos, por lo que el desayuno es la oportunidad de reponer los niveles de glucosa en sangre.

Al omitir el desayuno, nos privamos de los nutrientes esenciales y corremos el riesgo de experimentar fatiga, falta de concentración y disminución del rendimiento físico y mental. Además, saltarse el desayuno puede llevarnos a tener antojos de alimentos poco saludables durante el día, lo que puede afectar negativamente nuestra alimentación general.

Un estudio publicado en la revista Public Health Nutrition informó que los adolescentes que se alimentan de poco desayuno o nada tienen un 68% más de posibilidades de desarrollar enfermedades metabólicas, como altos niveles de triglicéridos, obesidad abdominal, niveles bajos de colesterol bueno, entre otros problemas más.

Ahora imaginemos los que puede provocar en los adultos jóvenes o mayores: una capacidad menor de concentración, mal humor, estreñimiento, infartos, diabetes y una gran sensación de cansancio, aunado a los trastornos anteriores ya mencionados.

Si por la mañana ya no queda mucho tiempo para prepararse algo rico y saludable, existe la opción de comprar un yogurt con cereales y frutas, o por la noche preparar un fresco sándwich de proteínas con fibra, sin olvidar tomar agua para evitar el estreñimiento.

No realizar el ejercicio suficiente

¿Sabías que la ausencia de actividad física provoca más de cinco millones de muertes en el mundo?

A veces una enfermedad, el exceso de actividades o trabajo, un viaje o simplemente dejar de hacer ejercicio, puede provocar que vayamos perdiendo la condición si no volvemos al hábito que teníamos de ejercitarnos.

El cuerpo lo resentirá y cobrará factura ya que la masa muscular y la fuerza que habíamos ganado se perderá y la capacidad para aumentar grasa aumentará.

La falta de ejercicio durante un largo lapso de tiempo o permanente provocará el riesgo de enfermedades cardiovasculares, trastornos metabólicos, cambios de humor, depresión, estrés entre otras dificultades más.

Esto se puede cambiar si adoptamos el hábito de realizar ejercicio diario, acompañado de una buena dieta alimenticia, tomando de 2 a 3 litros de agua y durmiendo las horas debidas sin omitir ningún alimento.

Encuentra actividades que disfrutes, como caminar, correr, nadar o practicar deportes, e intenta incorporar al menos 150 minutos de actividad física moderada a intensa en tu rutina semanal.

Fumar

El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo para una amplia gama de enfermedades, como enfermedades cardíacas, cáncer de pulmón, enfermedades respiratorias y derrames cerebrales.

El consumo de tabaco afecta negativamente a casi todos los órganos del cuerpo y puede reducir la esperanza de vida.

Si eres fumador, buscar ayuda para dejar de fumar es fundamental para proteger tu salud y reducir el riesgo de enfermedades graves.

Además de evitar estos 5 hábitos, es importante mantener un estilo de vida saludable en tu día a día. Esto implica mantener un peso saludable, mantener una buena higiene personal, realizar chequeos médicos regulares y seguir las pautas de vacunación recomendadas.

También es importante identificar y evitar aquellos hábitos que pueden aumentar nuestro riesgo de enfermedades.

Recuerda que la prevención es fundamental para mantenernos sanos y prevenir enfermedades a largo plazo.

Fuentes:

Monreal, Ánnia (2017). Qué le pasa a tu cuerpo cuando dejas de hacer ejercicio. 26/02/17, de La Vanguardia. Sitio web: www.lavanguardia.com

Garrido, Crisitina. (2014). Los riesgos de saltarse el desayuno. 17/02/14, de ABC Salud, Sitio web: www.abc.es

Romero, Sarah. (2019). Consecuencias de no beber agua. 2019, de Muy Interesante. Sitio web: www.muyinteresante.es

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